Cerca del mar el óxido trabaja más rápido: tornillos, traslapes y canoas se deterioran en pocos años. Te conectamos con techeros que conocen los materiales y la tornillería que aguantan el salitre.
En Jacó o Quepos cualquiera ha visto un techo con manchas de óxido a los cuatro o cinco años de instalado. No siempre es mala calidad: es el salitre, que ataca más rápido los tornillos comunes, los traslapes mal sellados y las canoas galvanizadas baratas. Cuando el techo empieza a gotear en pleno invierno, el daño ya llegó al cielorraso y a la madera. Los techeros con los que te conectamos trabajan en la costa y saben qué lámina, qué tornillería y qué selladores aguantan el ambiente salino, para no tener que repetir el cambio en pocos años.
Láminas, tornillería y selladores que resisten mejor la corrosión costera.
Cotización clara antes de empezar. Hacer la solicitud no te cuesta nada.
Atienden goteras cuando más se necesita, no solo en verano.
Por formulario o WhatsApp, contanos si es cambio completo o reparación de goteras, el tamaño aproximado del techo y si hay óxido o estructura dañada. Si tenés fotos, mandalas: ayudan a cotizar mejor.
Te ponemos en contacto directo con uno o más profesionales verificados de tu zona.
El profesional revisa el trabajo en sitio y te entrega una cotización a precio fijo antes de empezar.
Tratás directo con el profesional. Si no estás en la zona, se coordinan reportes con fotos.
El ambiente salino acelera la corrosión, sobre todo en tornillos y traslapes. Usar materiales adecuados alarga mucho la vida del techo.
Si el daño es puntual, sí. Si el óxido está generalizado, el techero te va a recomendar el cambio.
Sí, sobre todo reparaciones urgentes. Los cambios completos se planifican en los días secos.
Cerca del mar el óxido trabaja más rápido: tornillos, traslapes y canoas se deterioran en pocos años. Te conectamos con techeros que conocen los materiales y la tornillería que aguantan el salitre.